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Cogiendo con un taxista
Autor : Laura
Soy una mujer en su mejor etapa con buen cuerpo tetas grandes nalgas sabrosas y un culo ardiente y una vagina que le encanta el pene, asi como que me envien correos porno que me envien sus aventuras tanto hombres como mujeres, les contare de mi aventura con un taxista en la Ciudad de
Mexico salia de mi hotel y vi un taxista moreno como de 35 anos le hice la senal el muy atento me pregunto donde la llevo a conocer la ciudad me dijo por cuatro hora serian 1000 pesos le conteste ok, me sente en el asiento trasero traia una mini que casi dejaba ver todo sin calzones y una blusa escotada, note como me veia por el espejo me incline fingiendo arreglar uno de mis zaptos pare que tuviera mejor vista de mis tetas y eme pregunto si me podia ayudar le dije que si paro el auto y puse mis piernas encima del respaldo dandole oportunidad que viera mi puchita razurada y abrio los ojos  como que no lo creia y comento mejor la llevo a un lugar mas privado enfilo hacia un hotel ya  en el cuarto nos metimos a la regadera y fue que vi su enerme verga gruesa cabezona y mas grande de lo normal, me puse de rodillas y se la empece a besar y lamer a todo lo largo el me decia tragatela toda mamacita me costo trabajo por el tamano despues me levante y nos enjabonamos todo el cuerpo me lavo mi culo y me lo mamo yo me volvia loca de excitacion salimos y ya en la cama me puse en posicion de perrito y senti como tremendo falo entraba en mi puchita y al mismo tiempo me picaba el culo despues de un rato le pase el lubricante y le pedi que me la metiera en el culo que me encanta me hablaba muy correcto y le dije me gusta que me digan cosas vulgares entre mas vulgares mejor me decia te encanta la verga verdad puta yo solo me estremecia de gusto este cabron sabia como coger no como mi ex-marido que solo le gustaba coger el arriba y no le gustaba darle por el culo era de los hombres que piensan que eso solo con las putas, cuando ya se iba a venrir le pedi que me los echara en la boca me encanta elbor salado del semen, nos quedamos hasta el otro dia cogimos en todas las posiciones y le propuse que la siguiente vez trajera a un amigo vergo pues quiero que me la metan por el culo y la pucha al mismo tiempo, ya se que van a decir que soy bien puta y si lo soy me encanta que me la metan en alguna ocasion me cogi a 4 machos en Colombia, en otra ocasion les cuento mi encuentro con el taxista y su amigo. Escribanme con sus comentarios a :kikarrian@gmail.com y usen el lenguaje mas vulgar que quieran eso me calienta mucho.

Mi primera experiencia
Autor : AlejandroWayne
A ver, experiencias eróticas en soledad ya había tenido a montones, estoy hablando de la primera vez que toqué el cuerpo de una mujer.

Lo cierto es que durante mi niñez tenía un gran terror hacia las mujeres. No podía hablarles, no podía casi mirarlas, y si bien era muy chico, era un maldción que me apenaba profundamente; mi deseo de tener conctacto con el sexo opuesto era sólo un sueño. Esa necesidad era simplemente la de tener una conversación, recibir una sonrisa, pasar un tiempo juntos. Pasaron los años y eso que nunca sucedió, sin embargo quedó en el olvido y ya no me alcanzaba. Ahora quería otra cosa, un abrazo, un pequeño beso, una caricia en el rostro. Después de cumplir los trece años, mi deseo sexual, tal como lo conocemos, fue sólo uno; el carnal, aunque empapado por viejos sueños de recibir afecto. Si mal no recuerdo, le he llegado a decir a un amigo (que tenía novia y frecuentaba el sexo), que yo podía vivir siendo virgen, pero no sin tener novia.

Al cumplir quince años, como la mayoría de los jóvenes a esa edad, me encontraba sumergido en los placeres de la masturbación diaria. También, al ser un poco más grandecito, había alfojado un poco con mi idealización femenina, y ayudado un poco por mi buen aspecto físico, hasta me animaría a decir que tenía varias candidatas a la vista. Muchas de estas chicas eran compañeras del colegio, pero así y todo, por mas que ahora me animaba a hablarles, pasar a una instancia en la cual podía pasar algo era totalmente inpensado.

La chica que me atormentaba estaba mucho más cerca, a sólo diez metros de mi casa, sí, así es, era mi vecina de tan sólo un año menos, la hermana de mi mejor amigo. Si iba a pasar algo con alguien tenía que ser con una persona que me conociera en la intimidad. Ya desde sus once años se la veía como una hermosa chica con un gran futuro por delante. Consciente de que era apenas una nena, me limité a establecer una amistad. Ambos ibamos al colegio por las mañanas, lo que hizo rutina ir a visitarla a la hora de la merienda cuando podíamos estar solos. Mirábamos televisión, paseábamos al perro, y muchas, muchas horas las dedicábamos a conversar. Me animaría a decir que nos considerábamos mejores amigos, no había secretos entre nosotros y un fuerte cariño surgió entre ambos.

Ella ya con trece años, yo con catorce, habían pasado dos años y ese vínculo seguía intacto. Pero hubo un gran cambio en la forma de relacionarnos. Resulta que habíamos iniciado lo que comunmente se denomina: histeriqueo. Digo "habíamos", pero en realidad fue ella quién inició ese cambio. Resulta que, progresivamente, se fue interesando por mi cuerpo; solía levantarme la remera y hacerme chistes sobre los pequeños pelos que me empezaban a asomar. Luego, buscando alguna excusa como ver cuánto habían crecido, o cuánto había enogordado esa semana, la inspección del pecho y mi estómago se habían convertido en rutina. Con el tiempo se sumó algo que me ponía realmente ansioso, tenía que controlar mis deseos con todas mis fuerzas, era una mezcla entre placer y tormento, nunca tan bien combinados. Resulta que un buen día se le dio por sentarse arriba mio. Esto así dicho parece inofensivo, hasta inocente, pero buscaba colocarse en una posición bien colocada, valga la redundancia, justo ahí, en un lugar donde tratar de evitar que no sienta mi erección era casi comparable con intentar no excitarme. Siempre estando solos, mirar televisión, o pasar tiempo delante de la computadora con ella sentana arriba mio, era cosa común.

Todo siguió igual, ese juego de roces no pasó más allá de eso y ella cumplió catorce y yo quince. Recuerdo que antes de ir a visitarla me ponía dos calzoncillos, me dolía mucho cuando la erección se producía, pero prefería eso a que se haga demasiado evidente mi excitación al tenerla arriba mio. Sus catorce años no eran como las de las chicas de su edad. Ya era toda una mujer adulta, su cuerpo podía pasar por el de una chica de veinte años tranquilamente. Además, perdonen la subjetividad, era perfecto. Unas piernas largas y bien trabajadas, lo que lleva a una cola realmente bella; redonda, dura, bien parada, ni muy grande ni muy chica, simplemente perfecta. Su estómago era de atleta, con abdominales ligeramente marcados. No quiero empalagarme al seguir con la descripción, pero sus pechos eran tanto y más como lo ya dicho sobre el resto de su cuerpo. En ese contexto me encontraba cada vez que la visitaba, cada vez que se me sentaba arriba y apoyaba su espalda contra mi pecho mientras mirábamos televisión. Era una situación que no tardaría en detonar, literalmente.

Un día, casi sin querer, envueltos en discusiones adolescentes sobre la valentía, la charla derivó a una especie de juego donde nos desafiábamos quién era el más cobarde. En ese entonces yo solía ser un chico lento y bastante estúpido, pero sin dudar le planteé - Dale, entonces si te animás, te desafío a que me toques la cola. - acto seguido una mano me agarró la nalga izquierda, se sonrió mirándome a los ojos, y se alejó mientras me contestaba - ¿Viste? - Sin pensar mucho y con la mano temblando, me acerqué. Me esperaba dada vuelta, levantando la cola todo lo que podía. Muy suavemente apoyé mi mano sobre su cola, tratando de no apretar, casi palpando más que tocando, conté hasta tres y retrocedí a mi asiento. El corazón me latía muy fuerte, sentí una adrenalina que hasta ese día desconocía. Estaba listo para seguir ese juego, ya no me importaba mi mejor amigo, el pudor, mi verguenza, me sentí listo para avanzar un poco más. Pero ella rápidamente dio por terminado el juego, y con la inderencia de una niña que se concentra en su muñeca de porcelana, se sentó en su silla al lado mio matando cualquier tipo de ilusión.

Días después, un día muy parecido, en una situación muy parecida, nos encontramos nuevamente desafiándonos verbalmente. Jugábamos a ese juego sabiendo hacia donde nos llevaba, pero con tanta naturalidad, que cuando llegamos al "desafío de la mano", me agarró totalmente por sorpresa. Todo se estaba dando de nuevo y eso me emocionaba, me estremecía como si fuese la primera vez. Recuerdo estar tirados uno al lado del otro a lo largo de un sillón de dos plazas, discutiendo con ese discutir que conlleva pasión y no tiene otra salida que la de la atracción con final obligatorio. Me planté e impuse un desafío severo, imposible de rechazar, dije - Al final de cuentas sos una habladora, mucho bla bla, pero si,  ponele, te digo que me toques,  no te animás ni en pedo.- Me miró unos segundos en silencio, se sonrojó, bajó la mirada y tímidamente dijo - ¿Y vos qué sabés? Vos tampoco te animás.- Esa única e inexplicable sensación de que esto estaba por suceder, de que no había vuelta atrás, en cada palabra pronunciada, en cada miraba arrojada, ese estado me estaba haciendo desbordar de felicidad. Inmediatamente le dije que yo sí me animaba, que si ella estaba dispuesta y me dejaba, yo me animaba a cualquier cosa. Me contestó que estaba bien, pero que apaguemos la luz primero, y eso hice. Volví y me acosté al lado suyo e hicimos silencio. Dije - Bueno, empezá vos.- La oscuridad era absoluta, el único sonido que escuchaba era de su respiración, y al cambiar de ritmo, pude adivinar que su mano bajaba lentamente hacia mi. Me tocó con la punta de dos dedos, mi erección formaba un gran bulto en el pantalón, por lo tanto no tuvo problemas en llegar. Inspeccionó el area durante pocos segundos, siempre con los dos dedos juntos, luego los apartó. - Ahora vos. - Dijo con una voz seca, dejando en claro que esto no era ningún juego. Lentamente acerqué mi mano hacia sus pechos, decidí usar la misma técnica, juntar dos dedos e ir bien de a poco. Envueltos en un silencio absoluto, con las respiraciones cortadas, toqué y acaricié una de sus tetas durante diez segundos. Era un placer psicológico exclusivamente, ya que poco podía sentir con la yemas de dos dedos, pero era increíble, para mi era casi como estar perdiendo la virginidad. Le tocó el turno nuevamente, la alenté a que me toque de nuevo, pero antes le dije que se afloje un poco más, y que use toda la mano. Y así fue, esta vez usó la yema de sus cinco dedos, examinó el contorno de mi pantalón durante casi medio minuto, y se alejó nuevamente. Pasé a hacer lo mismo con su pecho, pero poco me importaba realmente, me nublaba la mente el hecho de que ella estaba participando de este juego. Mientras duraron esos treinta segundos no pensaba en otra cosa que en su próxima caricia en mi bulto. En los últimos cinco segundos tomé su pecho con la mano cerrada, la acaricié apasionadamente sin ningún tipo de reparo y dejando atrás toda sutileza. Respondió - ¡Ah, pero vos fuiste con todo! - Contesté - Vos también podés hacerlo.- Acto seguido bajó la mano y tomó mi bulto, acariciándolo y recorriéndolo con la violencia de quien quiere recuperar el tiempo perdido. Su forma de acariciar delataba que era la primera vez que tocaba un miembro masculino. Por más que sea por encima de la ropa, su mano buscaba descubrir cada rincón de ese bulto con pasión apresurada, eso me volvía loco. Su respiración iba en aumento, yo estaba que explotaba. No esperé mi turno y pasé a acariciar sus tetas con la misma vehemencia.

Nos tocamos durante un rato, hasta que le propuse de arrodillarnos en el piso ya que quería alcanzar su cola. Sin contestarme, se paró y nos encontramos nuevamente en el piso, arrodillados, con sus dos manos en mi pene y con mis dos manos en sus tetas. Ella no tenía intención de soltarme, estaba prendida de mi bulto con las mismas o más ganas que al principio. Bajé mi mano por su espalda hasta llegar a su cola. La abordé desde abajo sintiendo ese perfecto pliegue que se forma antes de llegar a las piernas. La acaricié con los ojos bien cerrados a pesar de la oscuridad y seguramente se esbozó una gran sonrisa en mi cara, o al menos así lo sentí. Junté mis dos manos en sus nalgas y comencé a pasarlas hacia delante bordeando su cadera. Lentamente, dándole tiempo para que me detenga, recorrí con la mano derecha el camino hacia su entrepierna. Cuando llegué, se estremeció arqueando el cuerpo hacia atrás, rápidamente con mi otra mano la sujeté de la cola impidiendo que se caiga. Froté su entrepierna por encima de la ropa y me encontré agitado al notar que ella estaba al borde del gemido. Su mano izquierda abandonó mi pene para recorrerme el pecho, lentamente bajó hasta mi panza y siguió bajando hasta desabotonarme el pantalón. Bajó el cierre con la otra mano y gimió al tomarme el pene con las dos manos por debajo del calzoncillo. Me sacó el miembro hacia afuera y me empezó a masturbar lentamente. Yo estaba concetradísimo en percibir su excitación, lo hacía frotándola al ritmo de su respiración.

- De la cintura para arriba podés hacerme lo que quieras. - Desprendió de su boca con una voz que no reconocí. Me ayudó a levantarle la remera y pasé a acariciarle los pechos por sobre el corpiño. Le saqué las tetas hacia fuera, quedaron sujetadas desde abajo por el corpiño, con los pezones apuntando hacia mi. No dudé y bajé mi cabeza hasta esa zona, tomé sus pezones dentro de mi boca y los acaricié con mi lengua suavemente mientras ella gemía y se hamacaba de placer. Le chupé los pezones varios minutos enceguicido por el sonido de sus gemidos y el gradual aumento de velocidad de sus manos en mi. En cuanto me alejé un poco de sus pechos y me diponía a decirle que en cualquier momento estaba por acabar; de golpe frenó, se alejó unos centímetros y dijo - En cualquier momento llega mi hermano, ya es tarde, es mejor que te vayas. - Le pregunté si estaba segura que volvía a esa hora y dijo que sí, dos segundos después prendió la luz.

Yo todavía estaba arrodillado en el piso, con el pantalón completamente abierto. Mientras acomodaba el sillón se arregló el corpiño, me miró de reojo y me dijo que vaya para mi casa, que tenía miedo que el hermano nos encuentre así. Pude observar cómo tenía los cachetes completamente sonrojados y el pelo despeinado. Me emprolijé como pude y sin volver la vista hacia atrás salí disparado por la puerta de la casa.

Recuerdo que momentos después, ya en el baño de mi casa, me masturbé y acabé como jamás lo había hecho hasta ese entonces, pensé que nunca más iba a sentir algo así.


Lo curioso es que los encuentros siguientes nunca volvieron siquiera a arrimarse a algún tipo de incitación. Todo lo contrario, ella actuaba de forma fría, quizás arrepentida, o avergonzada de lo sucedido. Cuestión que pocas semanas después, yo dejaría de frecuentar la casa de mi vecina, ya que conocería a la que fuera mi novia durante muchos años.
Comentarios:
Es la primera vez que escribo un relato erótico, por eso decidí contar mi primera experiencia, espero que les guste. Si alguien quiere hacerme comentarios serán bien recibidos a: alejandro.j.wayne@gmail.com

NO soy mujer y le cuento a un amigo lo que me paso
Autor : Need
Te paso a contar que me paso el sabado:
El viernes fui de pesca a un rio cercano. Instalé una pequeña carpa y me puse a pescar...
El sábado al atardecer había tirado el anzuelo cuando aparece un tipo que también andaba de pesa y se acerca, saluda y veo que se la salen los ojos y queda mirando extasiado mis "jamones" (Yo estaba en pantaloncitos y los habia arremangado muy arriba y se veia parte de mi cola, blanca y redonda al igual que mis muslos).
El tipo no podia sacar los ojos de alli. Le dije que se sentara y tomara cerveza que tenia y lo hizo. Yo me hacia el distraido y me inclinaba asi mostraba mas... Vi que al tipo le crecia un bulto enorme en el pantalón y al rato estaba todo mojado mientras emitía sonidos sordos como UHhhh!, UUUUhhhh!.
Al rato no aguantó mas y me acarició las gambas, yo lo miré y dije: Te gustan? y dijo SIIII!!!!!!
Le dije: Muestrame que tienes allí y cuando sacó el "monstruo" casi muero porque nunca habia visto algo tan cabezón, grueso, chorreante y lustroso como eso. No aguanté y traté de metermelo en la boca, me entró solo la mitad de su cabeza mientras el tipo gritaba y gemía y largaba leche como poseido...
Al rato no pudo más y gritando y temblando empezó a largar grandes chorros de semen que se me escapaban por la boca y creo que también por mi naríz mientras yo trataba de tragar todo lo que podía. Casi me ahogo. CUANTA LECHE!!!... Ohhh!!!!!
Eso tardó un largo rato hasta que dejó de largar chorros y siguio goteando hasta que se calmo.
Yo estaba lleno de semen por todos lados. El "monstruo" siguió duro pero mas deshinchado.
Al rato me miró los jamones, los "manoteó", me metió en la carpa, me dió vuelta, "cola arriba", me sacó el pantalón, me enterró la lengua en el agujero, la revolvió, me lo dejó muy mojado, se me subió encima y la empezó a cojer lentamente....
Yo creí que me rajaba, me partia en dos,QUE CACHO DE VERGA!!!.
Al rato toqué para saber lo que habia entrado y Oh!, solo la mitad!!! y yo ya la sentía por el ombligo!!!!
Y siguió y siguió entrando... Cuando llegó al final yo sentía que me ardía el alma y que me abría en dos, cuando tanto empujar hizo que yo tuviera un terrible orgasmo anal y otro y otro... hasta quedar como desmayado...
Cuando volví en mi el tipo estaba entrando y saliendo de mi cuerpo como poseido y yo sentia que me desgarraba todo. Tuve como 10 orgasmos más, cada vez que sentía que algo muy caliente y espeso se me inyectaba en la cola.
La cosa siguió así por casi 2 horas. Cuando la empezó a sacar sentí que me succionaba las entrañas y se me las arrancaba. Cuando le tocó sacar la cabeza casi me da arrancó todo...
Cuando la sacó del todo, de la cola me salió un "chijetazo" de su leche, como de 2 metros de largo y otra vez y otra vez hasta que me deshinché ya que estaba repleto de semen y me dolía el estómago.
Hasta al otro día, cada vez que me sentaba, se me abría la cola y chorreaba leche...
QUE ESPECTACULAR - Espero verlo otra vez!!!!!
 
Por ahora, cada vez que lo recuerdo tengo un orgasmo!!
 
Need
 
newnedd@hotmail.com.ar

AROMA ANDROGENO
Autor : justo
ESTANDO EN LA PLAYA EN UN BELLO DIA DE SOL MIENTRAS ATENDIA EN KIOSCO APARESIO ELLA UNA JOVEN DE SOLO 17 AÑOS Y SU HERMANA LAS DOS HERMOSAS

COMENSE UNA RELACION CON LA MENOR

YO LLEGABA A SU CASA Y ME QUEDABA HAY

COMPARTIAMOS LA TV EN EL DORMITORIO DE SU MAMA

CUANDO UNA NOCHE ME DORMI EN ESA CAMA EMPESE A SENTIR UNA MAMADA QUE NO PUEDO EXPLICAR ESTABA MUY CANSADO PERO CON ESA MAMADA MI CUERPO SE ESTIMULO PERO NO ASI MIS OJOS LOS MANTENIA CERRADOS MIS MANOS ADORMESIDAS QUERIAN TOCAR PERO CUANDO VI QUIEN ERA ME QUEDE PARALIZADO

COMENSE A TEMBLAR Y NO ME SALIA LA VOZ

ELLA MI SUEGRA ESTABA EN ACCION Y ME DESIA ME TIENES CALIENTE DE HACE TIEMPO Y NO TE VAZ A ESCAPAR

YO PARALIZADO Y UNA VOCESITA ME SALIO DICIENDO YO AMO A SU HIJA

ELLA SE MONTO EN MI SATISFACIONSE POR UN LARGO RATO

CUANDO SU CUERPO DE ROSAR EL MIO SE INTRODUJO LO MIO EN LO SUYO Y ACABO UN PAR DE VECES

CUANDO DESMONTO ME PIDIO DISCULPAS YO AY TODO VIOLADO POR MI SUEGRA NO HABLABA NI ME MOVIA

ELLA VIO QUE AHUN ESTABA ERECTO Y COMENSO A ACARICIARLO

ME DICE ESTAS ESQUICITO

SE VUELVE A MONAR ETABA TAN MOJADA QUE NO SINTIO CUANDO SE LO METIO TODO EN SU ANO

NO ME PODIA MOVER ELLA SE TAPO LA BOCA CON UIN ALMUADON Y TUBO UN GRAN ORGASMO

YO NO PODIA ACABAR

ME FUI A DORMIR AL SILLON PERO CASI NO PUDE CERRAR LOS OJOS

EN LA MAÑANA FUI A DEJAR A MI NOVIA AL COLEGIO

ESE DIA HERA MI DIA LIBRE

VOLVI A LA CASA DE MI SUEGRA PARA COMBERZAR SOBRE LO SUCEDIDO

PERO MI INSTINTO ANIMAL Y MI MI SED DE SEXO PUDO MAS Y LA BESE LUEGO LA DESNUDE Y COMENZAMOS A FALTARNOS EL RESPETO TODA LA MAÑANA HICIMOS MILES DE POSES

HASTA QUE ELLA NO QUISO MAS

YO ME PUSE A DORMIR

A LA HORA DE ALMUERZO LLEGO SU HERMANA MUY TRISTE

LA HICE REIR HASTA QUE FUI A BUSCAR A MI NOVIA

AL VOLVER MI SUEGRA CAMBIO SU ACTITUD

ME ATENDIO CON MUCHA COMPLACIENCIA

MI NOVIA ME PIDIO ALLUDA PARA UN TRABAJO DEL COLEGIO

LUEGO DE UNA HORA CUANDO MI SUEGRA DORMIA LA SIESTA JUNTO A MI CUÑADA

MI NOVIA TOMO LA INCIATIVA Y NOS DIMOS DURO

LUEGO DORMIMOS UN RATO Y MI CUÑADA NOS DESPIERTA PARA COMER ALGO

MI NOVIA DEVIA IR A LA IGLESIA PARA UNA REUNION

MI SUEGRA DORMIA

MI CUÑADA COMENSO HABLAR DE COMO EXTRABA A SU NOVIO

Y SE FUE AL BAÑO SE PUSO EL PIJAMA

ME DIJO SI PODIAMOS COMBERZAR

EN SU HABITACION SE PUSO A SOLLOZAR YO LA ABRASE Y LA ACARISIE SIN MALDAD CUANDO SE HABRIO LA BLUZA DE SU PIJAMA DEJANDO A MI BISTA PEGADA EN SUS ERMOSOS PECHOS DUROS PUNTIAGUDOS ELLA

ME MIRO CON SIERTA INOCENSIA CULPABILIDAD

YO LA ABRASE Y NOS BESAMOS

MIS MANOS SE DESLISARON COMO SERPIENTE POR SU ESPALDA

LLEGE A SUS SENOS LA BESE HASTA BAJAR E ESTOS ESPECTACULARES PECHOS ELLA MUY EXITADA LLEVO MI MANO A SU VAGINA MIS DEDOS SE UNDIAN EN SU HUMEDAD ELLA SOBAJEABA MI ESPALDA Y LO QUE QUERIA

NOS DESNUDAMOS COMO SI ESTUBIERAMOS SOLOS Y PECAMOS

EXQUCITAMENTE PEQUE

ESTO SE REPITIO POR VARIAS SEMANS ESTABA OJEROSO

LASIO Y POR MAS QUE COMIA EN MI TRABAJO

BUENO DURE DOS MESES QUEDANDOME EN LA CASA DE MI SUEGRA TENIA TODO PROGRAMADO Y TODO HERA SECRETO

PERO LO QUE LES PREGUNTABA SIEMPRE POR QUE SE ENTREGABAN ASI

YO PENSE QUE HERA ALGO DE LA GENETICA DE ELLAS

OSEA HEMBRAS CALIENTES

UNA ME DECIA QUE MI PERFUME

OTRA QUE MI OLOR

OTRA QUE OLIA RICO

PERO NO ES SOLO QUE POSEO UN FUERTE AROMA ANDROGENO

MIREN Y DISFRUTEN LA HERMOSA COGIDA QUE ME PEGO MI PERRO
Autor : Juma
Hola amigos les quería contar la enorme cogida que me pego mi perro SLAM que además termino por ser la primera vez que me comía una hermosa verga real. Hasta aquí me había deleitado con diferentes consoladores dándole a mi culo placer y a mi pija profundas pajas. Pero ete aquí que el Martes a la tarde mientras me introducía cómodamente en mi sillón un lindo consolador y sobrevolaba el sumun de la calentura vi de reojo que a mi perro Slam que estaba a un costado se le vei muy ecxitado y con un pedazo de su cabeza rojiza saliendo de su capullo. No voy a negar  que me intrigo aquella acción pero seguí dándole y disfrutando hasta que de repente se abalanzo sobre mi lado y me metió tres rotundos chupetazos con su profunda lengua en el culo y para que mentir me encanto, afuera consolador y adentro lengua jugueteo un buen rato y su punto entraba en mi culo y se movía y lo mojaba aun mas, entonces atine a extender mi mano a su verga y le di varios movimientos de pajeada , empezó a salir cada vez mas grande su pija , entonces me agache y le empecé a chupar esa pja despaciosa e intensamente , me tiro un lechazo profundo en la cara , entonces me pare y me puse en cuatro intento subirme pero muy alocadamente, entonces lo ayude lo puse detrás de mi y con mi mano derecha ayude a su pija a quedar justo a la entrada de mi culo , fueron dos o tres movimientos muy bruscos hasta que entre y ahí medio medio medio sin para se sentía su leche desparramar en mi culo y chorrearme entero , lo saque un momento porque realmente dolía y al bajar su pija se había multiplicado , y todo esa lo tuve en mi culo y quería mas entonces lo volví a subir y esta vez sus movientos eran mas tranquilos mas pausados me entraba realmente exquisitamente empuje con mi mano su verga hasta en fondo y solté un grito de dolor asi me tuve moviéndome pausadamente y llenando me de leche al menos veinte minutos , se soltó luego y al bajar chupo pedazo por pezado toda la leche que salia por mi culo y corría por mi entrepierna algo realmente alucinante, Su pija aun inmensa y mojada recibió otra linda chupada esta vez acostado boca arriba y parecía que gozaba profundamente ya que apenas se movia y soltaba leche en mi cara. No podía perderme ese pedazo y aun cuando me dolía bastante el culo en esa misma posición me la clave y arriba y abajo y dale y dale hasta que no pude mas. Así fue mi primera vez por mi culo , nunca pensé que seria un perro el que a los 46 me cogiera tan dulce y profundo. Mañana sera el ultimo día la menos por ahora que me cojera Slam pues empiezo mi trabajo y me costara encontrarlo a solas , pero mientras tanto mañana me cojera.. Un Saludo. AH todo quedo guardado en un hermoso vídeo

Mi hermanita es mi ama
Autor : tamara
Aquella noche se me hizo larga, dormía profundamente aun que estaba algo angustiada, sabía que nuestros días de libertad se acabarían, mis padres iban a llegar la noche siguiente. Aún faltaban 10 minutos para que me sonara el despertador cuando noté como mi cama se movía, yo muerta de sueño solo pude susurrar un leve suspiro. Abrí los ojos y no reconocía lo que estaba viendo, más tarde cuando me espabilé un poco vi que eran las braguitas de mi hermana. Ella estaba en cuclillas sobre mi cabeza.

-Mira quien se ha despertado, jejeje, hoy iremos a clase pero quiero que me lamas un poquito antes de irnos.

Me abalance a lamerle las braguitas, tanto que la hice caer sobre mi abdomen, perdón, la cogí de la cintura y la coloqué de nuevo, ella solo sonrío.

-Venga va abre la boquita, apoyo todo su coño sobre mi boca.

Yo paseaba la lengua sin sacármelo de la boca, de repente se empezó a humedecer y noté de nuevo ese salado sabor, se estaba meando directamente en mi boca, ni siquiera se sacó las bragas , solo se oían carcajadas mientras yo me esforzaba para que no se me cayera de la boca y apresurándome para tragarlo todo.

-Ya no habrá más colas en el baño, se salió de encima de mí, bueno tú ya has desayunado y yo que, vamos no me hagas esperar más.

Me fui corriendo a la cocina, y a los 5 minutos ya volvía a aparecer por la habitación con una bandeja con su vaso de leche, zumo y cereales, ella estaba total mente desnuda, con un gesto de su mano me puse entre sus piernas y comencé a limpiárselo, como ella decía.

-Muy bueno el desayuno, vamos ponte la ropa que te he elegido,  ella desapareció de la habitación.

Vi que encima la cama estaban sus braguitas meadas, que además me iban pequeñas una faldita estilo colegiala y una blusa apretada. Me lo puse todo, era súper incomodo, a parte de la sensación de ir sucia, me apretaban tanto que mis nalgas salían por los lados y se podían ver perfectamente mis labios marcados y húmedos.

-Va perra, que me has de llevar en coche.

Una vez en el parking, fui a dejar nuestras mochilas al maletero y de un empujón me hizo apoyarme con las manos dentro, me subió las bragas.

-Como me ponen estas braguitas.

Cris acerco su cara, y note como su nariz se pegaba bien a esas bragas húmedas por su propia orina, jadeaba como una loca disfrutaba ese olor a perra sucia que se había mezclado con mis flujos vaginales. Se limpio un poco la cara en mi faldita.

-Vamos, que tienes que escuchar tus deberes.

-Sí, me metí rápido al coche y arranque.

-A las 10:45 tengo recreo, vendrás a mi colegio, que el recreo se me hace muy aburrido, jeje.

-Pero yo tengo clase a esa hora, ya sabía la respuesta y me arrepentí de decirlo.

-Me da igual so-zorra, me cruzo la cara con una mano y con otra me agarro el coño, tú no eres una persona, eres un par de tetas y un chocho al que uso cuando quiera y como quiera, o no te acuerdas hermanita.

No conteste solo la lleve a su escuela, y me despedí, ella una vez fuera del coche se asomo por la ventana y me dio un inocente beso en la mejilla, y se fue con sus amigas que la esperaban en la puerta, escuche de fondo como hablaban mientras esperaba que los demás coches se movieran.

-Que suerte tienes que tu hermana te traiga a clase en coche, y eso que vives cerca, le decía una chica morena a mi hermana.

-Es lo mínimo que puede hacer por mí, encima que yo hago todo el trabajo en clase y ella se pasa el día haciendo el vago, saliendo de fiesta, y llevándose chicos a casa por la noche…

Ya no escuche más, mientras iba camino a la universidad pensaba como Cristina se hacia la víctima, se me dibujo una sonrisa estúpida en la cara, no sé porque pero me gustaba la idea de “ser la mala”.

Tras dos horas de aburrida una aburrida clase, que la pase luchando con mi faldita para que no se subiera más de la cuenta y enseñara a todos mis braguitas mojadas y apretadas, con lo incomodas que eran cuando conseguía que la falda estuviera bien puesta, las bragas me molestaban y así toda la clase. Al acabar me puse a recoger los apuntes y el libro poniéndolo en la bolsa.

-Joder Tamara cada vez duras menos en clase jaja, me dijo el chico de la fila anterior.

-Sí tengo unos asuntos pendientes, me podrías pasar los apuntes del las otras clases.

-Sí guapa, bueno… ¿nos vemos en la fiesta de carnaval, no?

-Se lo preguntare a mí, casi digo hermana pero tras dudar un segundo dije, a mi madre.

Eran las 10 en punto y me quedaban 45 minutos hasta tener que ir con mi hermana, pero las clases eran de dos horas y no podía marcharme a media clase, me tumbe un rato en la hierba del campus bajo un sauce, con las piernas bien cerrada para que no se viera nada, y sobre las 10:30 me levante y me fui al coche, tras llegar a la calle del colegio de Cris encontré un sitio donde aparcar, salí del coche y me fui a la puerta del colegio, entre y llame por teléfono a mi hermana:

-Cris estoy en tu escuela, ¿donde he de ir?

-A Tam gracias por traerme esos papeles, los tenía que entregar después del recreo te debo una… Quedamos en la puerta del baño en la 3ª planta ya me veras.

Fui al tercer piso y la vi esperando, sonriendo.

-Si quieres que te diga la verdad, pensaba que no vendrías, y tendría que (susurrando) tendría que castigarte, me acompañas un momento al baño y luego me das eso…

Cris era lista, era capaz de llevar una doble vida tenía una capacidad para improvisar increíble, me fascinaba, además tenía una memoria que le iba perfecta para mentir.

Entramos en el baño, y una vez dentro se sentó en la taza del váter, mientras yo apoyaba la cara en la puerta y ponía el culo a la altura de su cara.

-¿No crees que ya eres mayor para llevar estas braguitas de niña?, dijo mientras pasaba la palma de la mano por todo mi culo, ¿qué quieres hacer aquí perra?

-Yo, nada…

-¿Has venido hasta aquí para nada?

-He venido para traerte los deberes, ¿no recuerdas?

-Jajaja, míratela mis amigas creen que eres una santa, ¿es así?

-Lo soy.

-¿Les enseño los videos que sales mamando pollas a cambio de una pizza, o fotos desnuda y tocándote?

-No, por favor…

-¡Pues no eres una santa!, así que demuéstralo, dijo sonriendo, quiero que delante de mis amigas me trates mal, como si fueras muy muy muy mala, ¿vale?

-Sí, ama.

-Ya estas mojando de nuevo las braguitas, te calientas rápido ¿eh?, jajaja, pues venga ahora te vas a casita te das una ducha fría, y me esperas en la cama.

-Nooooo, por favor Cris.

Me zurró fuerte el culo.

-Shhhhhh, vamos que mis amigas sospecharán.

Salimos del baño, yo con una carita larga, y ella con una sonrisa de oreja a oreja, la acompañe al recreo, donde la esperaban unas 7 o 8 amigas, todas de su misma altura, algunas más delgadas, otras como ella y una un poquito más rellenita.

Todas me saludaron, y alguna me halagó por ser tan buena con Cristina.

-Sí, no se lo merece se porta fatal en casa, ¿no es así Cris?

-No digas mentiras Tami, dijo casi llorando, estoy harta de que estés todo el día gritándome.

Me entro muchas ganas de abrazarla, y de pedirle perdón, pero por contrario le dije:

-Tam la única que grita eres tú, haber si me voy a tener que chivar a papá y mamá eso que tú y yo sabemos.

-Deja de inventarte cosas, sabes que eso no es verdad.

-Pero me creerían, y te castigarían por lo menos un mes.

-Por favor, Tamara no se lo digas, digo suplicándome.

Con una sonrisa en mi cara le dije que si me lo compensaba que no diría nada.

-Espera antes de irte, ¿podríamos ir esta tarde todas a casa para hacer un trabajo de clase?

-Vale ¿sobre qué hora vendréis chicas?

-6:00 o 6:30.

-Vale, hasta luego, me despedí de mi hermana y me fui, para casa pensando en que había pasado.

Tras una larga ducha con agua helada, la espere desnuda en su habitación, cotilleando un poco las cosas que tenía sobre el escritorio. Al escuchar el ruido de la puerta, me tire sobre la cama y la espere con las piernas abiertas, al entrar en su habitación se sorprendió, a si que te había dicho que me esperases desnuda, vamos hazte un dedito mientras yo me preparo algo de comer, se fue de la habitación. Yo bien contenta por el permiso que me había dado empecé a masajearme el coño, y cuando lo humedecí empecé a meterme dos deditos, cuando iba a meterme el tercero…

-Perra la comida, deja ya de tocarte y ven a comer o te quedas sin.

Tenía muchas ganas de acabar pero estaba  súper hambrienta no había comido nada en todo el día, vi dos enormes platos en la mesa, me acerqué a la silla libre y pregunte si podía sentarme, ella me asintió con la cabeza. Empecé a comer con hambre.

-¿Tú crees que serias capaz de conseguir un chico para las 6:00?

-¿Para qué queréis un chico? Viciosillas, jeje.

-Es tu premio por actuar tan bien, jeje.

- Tienes hasta las 6:30 para follarte a un chico, desahógate hazle lo que quieras pero como siempre hay reglas jejej.

-Dime.

-1: cuando te lo subas a casa me envías un SMS. 2: Pondrás la música bien fuerte para cuando lo hagáis, no quiero que os oigan  los vecinos. 3: No debes conocer al chico, así tienes menos posibilidades de hacerlo jeje.

-Sí, y muchas gracias.

Acabamos de comer, y me puse a recoger la mesa.

-Tamara, dame dinero que iré a tomar algo con las amigas para dejarte intimidad, y ponte todo lo guapa que puedas.

Le di 20 euros, y me puse un tanga negro con sujetador a juego con transparencias, y una minifalda que marcaba bien mis caderas, y una bonita camiseta que ponía 49% Ángel, y en la espalda llevaba dibujadas unas alitas, me apretaba bien las tetas y me las realzaba, y unos tacones de tacón de aguja.

Las 4 de la tarde no es la mejor hora para ligar pero aun así, me maquillé y me fui corriendo a un bar que me habían recomendado los de clase, por lo que sabía era un antro donde se comía por cuatro duros, y siempre había gente bebiendo a cualquier hora.

Al entrar vi que estaba lleno de gente, con un poquito de música de fondo, me fijé en los chicos de la barra, estaba lleno, me puse junto a un chico alto, pelo largo y moreno, delgadito y con barba de 3 días. Siempre me costaba entrarles a los chicos, sobre todo si no he bebido.

-Hola guapo, ¿me invitas a una cervecita?

-ehmmmmm, pues no me dijo tímido.

-A pues me voy a follar a otro, dije sonriendo, estaba muerta de vergüenza pero me ponía cachonda.

-¿Cómo?

-Estoy estresada por los exámenes, no tengo novio y estoy cachonda como una perra, pero ese chico de allí, parece más dispuesto, si no quieres…

-Esta noche, si quieres puedes venir a mi casa y ya vemos lo que hacemos…

-Oye aquí decido yo, ahora en mi casa, y si no otro.

-Es que ahora…

Me di la vuelta y me dirigí a otro chico, parecido a este pero con el pelo corto.

-Hola guapo, ¿me invitas a una cervecita?

-Bueno si quieres, bebe de la mía.

Bebí de su copa, ¿y si nos vamos a mi casa y nos tomamos una copita allí?

Pago su  cuenta y lo lleve a casa, en el ascensor lo arrinconé en una pared, y poniéndome de puntitas y así restregando bien las tetas por su pecho y le susurré esta cerda esta en celo, ya había conseguido empalmarlo y al entrar en casa le dije ves a mi habitación.

SMS: Tam ya estoy en casa.

Puse la música y le explique a el chico que era una manía mía, para que no me oyeran los vecinos, el se rio pero acepto.

-¿Tienes condones o traigo yo?

-Tengo de sabores, si quieres…

-Prefiero mamarla a pelo, pero yo tengo, si quieres algo especial por favor pídemelo.

Volví con unos condones, y bien ¿quieres algo especial?

Me pidió hacer el perrito, que se la mamara, y que si me gustaba por detrás.

-Claro mi niño, jejejeje, me desnudé bailando un poquito.

Me puse de rodillas en el suelo, el se quito la camiseta y yo besándole los abdominales le fui bajando los pantalones, y cuando se la saque empecé a lamerla, y más tarde me la metí toda en la boca, me puse a metérmela y sacármela de la boca al ritmo de la música.

El chico gemía, le puse el condón, y me puse a 4 patas en la cama, con el culo en pompa y moviéndolo de un lado a otro, el chico estaba ardiendo. Se puso de rodillas detrás de mí y me la clavo de golpe, yo gemía satisfecha y el mucho más. No tardó mucho en correrse.

-Oye chica, ni si quiera nos habíamos dado los nombres, que me tengo que ir.

-Vamos bonito, quédate al menos hasta las 6.

-Lo siento chica, pero es que tengo clase, si quieres te doy mi numero y me llamas.

-No, gracias.

Salimos de la habitación yo solo llevaba la camiseta que no tapaba casi mi coño, al salir vi a todas las amigas de Cris con los libros en la mesa y haciendo un trabajo. Me quede parada. El chico desapareció rápido.

-Hola Tam hemos venido antes, lo siento.

-No no pasa nada.

-¿Quién era ese?

-Un amigo, habíamos quedado para escuchar música, yo tiraba de mi camiseta para abajo para intentar que no se me viera el coño, pero se notaba mucho lo que había hecho, llevaba el pelo alborotado y estaba bien sudada

-¿Cómo se llama, no lo había visto nunca?

-Se llama…, pues…, mmmmm Juan.

-A bueno vale, si puedes intenta no hacer ruido, que manía tienes con poner la música tan fuerte, jeje.

Una fiesta particular
Autor : David
Hola a todos, amigos y amigas que han seguido algunas de mis travesuritas sexuales.  Nuevamente, y jamás me cansaré de repetirlo, les reitero mis profundos agradecimientos a los que se han dado un banquetazo y un pajazo bien sabroso en mi honor al leer mis correrías, lamento no estar allí, echándoles no sólo una mano sino mi boca sedienta de rico semen y mi cuerpo ansioso de carnita rica y caliente.
Hoy quiero compartir con ustedes otra de mis buenas aventuritas vividas con unos amigos.
La cosa comenzó en una fiesta, a la que asistí en calidad de invitado con tres panas con quien fui como de conductor del carro de Jorge, uno de ellos; éste me encomendó la tarea de ser el chofer del grupo porque de todos esos muérganos yo era el que menos bebía para embriagarme.
Al principio todo iba como lo esperado. Nos encontramos los cuatro en la casa de Jorge y nos fuimos a la casa de la novia de Daniel, quien era la que nos invitó a celebrar su cumpleaños.
Llevamos los regalos, saludamos a la cumpleañera con mucho afecto y nos dimos a la tarea de disfrutar de las bebidas y bocadillos que se nos ofrecían incontablemente.
Yo por mi parte, había tomado la decisión de darme unas vacaciones sexuales. Tenía como dos semanas que no ligaba con ningún macho ni conocido ni por la internet, pues quería enseriarme un poquito; había llegado el momento de prepararme para los exámenes y eso me exigía mayor dedicación, por lo que tuve que pedirle a mis amantes de turnos que nos diéramos un pequeño tiempo; sin embargo, no pude resistirme a la invitación que nos hizo la novia de Daniel, pues era una gran amiga y ellos, aunque sabían que mis exámenes en la universidad eran para esa semana, ignoraban totalmente lo de mis aventuritas con otros hombres, y me insistieron tanto hasta terminarme de convencer.
Conforme la fiesta fue transcurriendo todos la íbamos pasando bien. Bebimos, compartimos, comimos y hasta bailamos de lo lindo; obviamente yo bailaba con algunas muchachas que estaban de lo más provocativas que se pudiera esperar y no me preocupaba por los machos que estaban, porque había desechado la idea de ligar con alguno de ellos.
Como a las diez de la noche, Jorge estaba de lo más borracho. Con las bebidas y la echadera de vaina, el pobre ya no daba para más y estaba con unas ganas de vomitar tremendas…
Como no podía ni caminar de la borrachera que tenía tuve que llevarlo hasta el baño para que no fuera a vomitar en la sala.
Así, me tocó llevarlo casi cargado, hasta el baño, y una vez allí, el muy desdichado comenzó a vomitar parejo.
Una vez que terminó de vomitar, le ayudé a lavarse la cara pues estaba tan borracho y cansado que ni eso podía, luego me dijo que quería orinar y allí me tocó la tarea de bajarle el pantalón y sostenerle su guebo para que orinara de una vez.
Allí llegó mi perdición, pues aunque no estaba grande pero al sentirlo blandito, suavecito, con ese olor tan rico que daba su orine al salir por él en un chorro bastante prolongado, con su buena matica de pelos y unas bolas más o menos grandes… no pude resistirme.
Una vez que terminó de orinar y que se lo sacudí más de lo debido, lo senté con los pantalones bajados en la tapa de la poceta y me di a la tarea de lamerlo primero, pendiente de que no se despertara… sintiendo como él iba dejándose hacer sin ofrecer ninguna resistencia y como su guebo rico iba respondiendo a mis caricias…
Me animé a darle una chupada suavecita y el muy remaldito comenzó a envararse mientras Jorge cambiaba su sueño por suspiros suavecitos que acompañaba con movimientos involuntarios de mete y saca…
Yo lo mamaba, una y otra vez, me lo sacaba de la cara para contemplarlo ya envarado pues, aunque no era muy grande, ni grueso (como unos 11 cmts aproximadamente), su olor rico acompañado de líquidos preseminales, me llevaban a las estrellas; me lo pasaba por la cara, trataba de metérmelo hasta la garganta, lo apretaba suavecito, sintiendo su calorcito en mi paladar, lo chupaba de lo más sabroso… hasta que por fin lo sentí ponerse duro y eyacular en varias contracciones que me llenaron de su leche bien espesita, calentita y de lo más sabrosa que me podía esperar, dejándome bien caliente, pero al menos con la satisfacción de haberme comido un palo bien rico. Mientras tanto Jorge, entre dormido y despierto suspiraba de lo más sabroso… es obvio que aquello le encantó enormemente.
Una vez que me tragué completico ese preciado manjar, le subí los pantalones y me disponía a sacarlo del baño cuando entró el mismo Daniel preguntándome si pasaba algo malo pues me había demorado un poco.
Yo le expliqué que estaba esperando por si acaso le daban nuevas ganas de vomitar dejándolo sentado en la poceta, por lo que ahora iba a llevarlo a la habitación que Liliam, la novia del mismo Daniel, había puesto a disposición para que Jorge pasara la borrachera.
Entre Daniel y yo sacamos al borracho de Jorge del baño, cargándolo cada uno de los hombros y lo acostamos, o mejor dicho, Daniel me dejó que lo acostará, pues apenas estaba terminando de arropar a mi amigo cuando sentí que me agarró por la espalda y comenzó a apretarme a su cuerpo, mientras me metía sus manos por debajo de mi franela.
-    ¿Qué haces, Daniel? –le pregunté sorprendido, pues aquella situación me había pillado por sorpresa.
-    Completando lo que Jorge no pudo –me dijo susurrándome al oído mientras me manoseaba apretándome a su cuerpo y restregando su palo bien rico por mi culo.
-    Nooooo, Daniel, paraaaaa… ¡Estás loco! – apenas le decía susurrando tratándome vanamente de librar de mi captor de turno.
-    Vamos, David, no te hagas de rogar… ¿Crees que no te vi cuando le mamabas la verga a Jorge en el baño? –me dijo susurrante, mientras que con una de sus manos trataba de quitarme la correa del pantalón- dime, ¿no quieresss? ¿No quieres sentir mi guebo en tus entrañas? – susurraba lamiéndome las orejas, besándome el cuello, jugueteando con su palo que lo sentía grueso por encima de nuestra ropa…
Yo no podía más. Ciertamente la mamada que le hice a Jorge me había dejado con ganas de sentirme bien follado, por lo que apenas susurrando pude darle la respuesta que se me ocurrió en medio de mi calentera.
-    Siiiiiiii, papiiiiiiiiiiiiiiiiii, ¡Fóllame ricoooooo… cójeme para ti solitoooooo –le decía mientras restregaba mi culo sin ningún descaro, pues sólo añoraba sentirme suyo.
Ya Daniel me había doblegado. Me puso de frente a él. Me dio un beso rico mientras me ayudaba a quitarme la franela y yo me quitaba el pantalón.
Luego, sin más preámbulos, él se desnudó para mí, mostrándome su cuerpo que estaba de lo más rico… con su buen guebo bien grueso y largo como unos 18 cmts que ya, sin penetrarme manaba líquidos por su gruesa cabezota.
Allí me entregué a la tarea de meterme su cabezota rica por mi boca sedienta de tan delicioso manjar.
-    Asiiiiiiiiiiii… ricooooooooo… ¡Cómo lo mamasssssss! ¡Mi putitaaaa ricaaaaaaaaa! –era lo que apenas atinaba a susurrar mi nuevo amante ante las acometidas que yo le daba, al meterme su guebo en mi boca, acariciarlo con la lengua, apretándolo y chupándolo suavecito…
Luego se dio a la tarea de agarrarme por la cabeza y empujármela como si quisiera que me tragara su enorme guebo, pero me era imposible, con lo grande y grueso que estaba…
Yo lo estaba pasando de lo más rico. En los pocos espacios que mi amante me lo permitía, procuraba pintarme la cara llenándomela de saliva y semen de tan rico instrumento; espacios que tenía muy cortos, pues pronto él me volvía a meter su palo por mi boca lo más profundo que podía arrancándome profundas arcadas.
Luego me acostó en la cama, con Jorge quien dormía plácidamente y comenzó a escupirme por el ojete de mi culo y a meterme sus dedos como si me cojiera con ellos.
-    ¿Te gusta mamiiiiii? ¿Quieresssss? –me susurraba mientras metía tres dedos pringosos de saliva en mi culo y los sacaba para volverlos a meter.
-    Siiiiiiiiiiiiii… papiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… ricooooooooo…. Ahhhhhhhhhhhhh…. Soy tuyaaaaaaa…. Ricoooooooo… ahhhhhhhhhh –era lo que apenas susurraba al sentir a ese macho follándome y escupiéndome de lo lindo por mi culo, que se estremecía de lo más sabroso ante cada acometida de sus dedos y deseando sentir su vergajón tomar posesión de él..
Me tomó y me terminó de acostar sobre la cama con mi cara y mi cuerpo hacia el colchón, dejándole mi culo a su alcance para que hiciera lo que se le antojará pues yo ni tenía ni quería que desistiera de tan deliciosa empresa.
Acto seguido se acostó sobre mi cuerpo dejándome sentir el suyo empapadito de sudor y tembloroso, a la par que su vergajón, bien caliente se sentía quemar en la entrada de mi culo.
-    Aquíiiii… aquí te voy a cojeeerrrr bien ricooooooooo, mi putita preciosaaaaaa ¿Quiéresssss? – me susurraba al oído para no despertar a Jorge mientras me aplastaba con su cuerpo en el colchón.
-    Siiiiiiiiiiiiiiiii!!!! ¡Cójemeeee ricoooooo!!! Perooooo entra suavecitooooo papiiiiiiiiiiiii –le susurraba rendido a mi amante al sentir su enorme tubo caliente y nervioso entre mis nalgas.
Daniel, apoyándose sobre mi espalda se retiró un poquito y comenzó a meterme su duro taladro en mi culo….
-    Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh… aquello era lo que podía susurrar, para no gritar mientras sentía como su cabecita iba deflorando poco a poco mi culo…
-    Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!! Tomaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!! Ricooooooooooooooo!!!! –me susurraba el muy gamberro al irme metiendo tan poderoso intrumento.
Yo temblaba, agarraba con fuerzas las sábanas, mordía la almohada pues sentía que me estaban partiendo en dos con un hierro bien caliente hasta el punto de hacerme llorar.
Él seguía metiéndome su instrumento por mi culo que parecía que se abrió todo lo que podía y aun le apretaba tan grueso bate.
-    ¡Qué culitooooo tan estrechooooooooooooooooo!!!! ¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! ¡Ricoooooooooooooo –decía de lo más emocionado y gustoso.
-    Me quemassssssssssssssssss!!!!!! Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!! –era lo que medianamente podía susurrarle a mi macho que me tenía prisionero de su cuerpo y de su guebo; al que inútilmente traté de detener contrayendo mis esfínteres, pero mientras más lo intentaba él más fuerza le ponía.
Como a la mitad de la penetración él se recuperó un poco para decirme al oído mientras me aplastaba con su cuerpo bien sudado.
-    Ahhhhhhhhhhhhhhh! ¡Tranquila mamiiiiiii! Vamossss a quedarnos asíiiii para que tu culitooooo se ensanche un poquitoooooo! Está de lo más ricoooooooooo!
-    Siiiiiii papiiiiiiiiiii! Me quemasssss! Dame suavecitooooooo! –le dije entre llorando y temblando tratando inútilmente de sacarme semejante miembro que me tenía taponeado.
Al fin detuvo su inexorable entrada. Descansando sobre mi cuerpo aplastado en el colchón, me besaba y acariciaba como si fuera su novia para darme ánimos de aguantarle, a la par que me decía las mil y un guarradas que se le ocurría, pues sentía a mi culo tratando de rechazarlo y contrayéndose sobre su palo.
-    ¡Qué rica estás mamiiiiiiiii! Me tienes a fullllll mi perrraaaaaaaa! Mi putaaaaaaaaa! –lo decía en los pocos espacios que se concedía mientras que con su cuerpo me acariciaba de lo más sabroso.
-    Siiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!! ¡Papiiiiiiiiiiiiiii!!!!!! ¡Soy tu perrraaaaaaaaa! Tu putaaaaaaaa!!!!!!! Ricooooooo! –apenas le susurraba al sentirlo tomar posesión de mí- clávamelooooo! Hasta el fondooooooooo!!!!!!!!!! Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!
Otras veces me han cojido con semejantes instrumentos, y ya sabía que el dolor pasaría, por lo que animado por mis palabras Daniel retiró un poco su guebo, como para tomar impulso y comenzó  a metérmelo hasta el fondo.
-    Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! ¡Toma mi putaaaaaa! Trágatelo toditooooooooo! –susurró mientras lo metía totalmente.
-    Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh…. Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Papiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! –era lo que le susurraba al sentir toda esa masa de carne perforando mis entrañas.
Por fin me la había clavado hasta las metras, ahora lo sentía salir lentamente…
-    Ricooooooooooooooo!!!! Guebooooooooooooooooo –le susurraba al sentir como su gruesa mata de carne iba retirándose de mi culo.
-    Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ¡Que ricooooooooooooooooooooooo! Como me gusta tu culito ricoooooooo Davidddddd! Me susurraba hasta sacármelo todito.
Una vez afuera, Daniel se desprendió de mi cuerpo dejándome sudoroso, temblando y agotado en la cama… pensé que quería acabarme en la cara, pero no, escupiendo en mi dilatado agujero volvió a acostarse sobre mí hasta metérmelo nuevamente hasta el fondo, arrancándome unos buenos gemidos de placer mientras restregaba su cuerpo sudado con el mío y me empujaba su guebote hasta las metras.
Yo, por mi parte acogí de buen agrado a ese intruso nuevamente mientras me estremecía de placer y doblaba mis piernas para sentir el contacto con las suyas…. Aquello me llevaba a las estrellas.
-    Te gustaaaaaaaaaaaa???? ¿siiiiii? ¡Dimeeeeeeeee!!!! Te gustaaaaaaaaa!! Mi putitaaaaaaa –susurraba mientras acompañaba cada palabra con sus movimientos de mete y saca que me arrancaban mil placeres.
-    Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!! Papiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!! Mira como me tienessssss!!!!! Daleeeeeeee ricoooooo!!!!! Haaaaaaaaaaa! Le susurraba rendido a cada acometida que me daba.
-    ¿Quieresssssss? Quieres mi lechita en tu culooooo? –me susurraba mi amante mientras comenzaba a acelerar sus movimientosssssssss.
-    Dámelaaaaaaa!!!!!! ¡Dámelaaaaa toditaaaaaa papiiiiiiiiiiiiiiiiii! Soy tu putaaaaaaaaaaaaa!!!!!!! Fórrame el culoooooooo!!!!! –le decía sumiso al sentir sus movimientos más violentos en mi interior.
Por fin le había llegado la hora de correrse, por lo que metiéndomela hasta la patica, apretó mi cuerpo al suyo, sus manos con las mías y, envarándose lo sentí explotar en un rico mar de leche que llenaba mis entrañas.
-    Ricoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!! Mi perrraaaaaaaaaaaaaaa!! Ahhhhhhh!!!! Ahhhhhhhhhhhhhhh! Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh.
-    Lechitaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!! –susurraba débilmente al sentirlo descargarse de lo más sabroso- ricaaaaaaaaaaaa! Papiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!! Miiiiiaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!
Después de tan maravillosa corrida, Daniel se quedó reposando sobre mi cuerpo por un rato más mientras sentía como su poderoso vergajón iba perdiendo fuerzas y mi culo, con sus contracciones lo iba sacando suavemente.
-    ¡Coño David! ¡Que cojida tan rica –me dijo suavemente mientras se acostaba a mi lado- ni Liliam me lo ha hecho tan sabroso.
-    Si, fue de lo más sabroso, Daniel, pero me gustaría que esto se quedara entre nosotros –fue lo que alcancé a decirle pues estaba de lo más agotado.
Después de asegurarme de que nuestra aventurita quedaría en el más estricto secreto y de darnos cuenta de que Jorge estaba bien dormido, pues asombrosamente no se despertó, nos desembarazamos y nos vestimos…
Él salió primero de la habitación dejándome descansando un rato al lado de Jorge. Luego me incorporé a la fiesta.
Los demás amigos me reprocharon que me quedara dormido un rato burlándose de mi borrachera prematura. ¡Si ellos supieran!!!
Fue Martín, mi tercer amigo, quien se me acercó diciéndome que se me veía el pantalón mojado por detrás y que olía un poco… eso era de lo más obvio, con la revolcadita que me di con Daniel, el semen se estaba saliendo filtrándose por mi interior y manchando el pantalón, a la vez que el sudor de él y el mío dejó un fuerte aroma en mí, algo en lo que no había caído hasta ese momento.
Apenado subí al baño a tomarme una ducha con agua caliente. Tenía como plan sacarme la lechita que salía de mi culo y darme un buen pajaso de lo más rico.
Sentía el agua caliente en mi cuerpo mientras me metía mis dedos sacándome los restos de semen cuando sucedió lo inesperado.
Martín me contemplaba de lo más divertido desde la cortina del baño, era obvio que había visto lo suficiente como para entender lo que sucedía, pues yo me sacaba con mis dedos la leche del mismo Daniel y me lo untaba en mi cuerpo y hasta me metía de vez en cuando los dedos en la boca.
-    ¿Martín?!!! ¿Qué haces aquí? –fue lo que atiné a decirle entre confundido y apenado.
-    Pues nada. Había venido a orinar, no escuché la ducha hasta que terminé de orinar y te vi haciéndotelo de lo más rico. –dijo como quien no quiere la cosa.
-    ¡Discúlpame Martín, yo… yo me terminaré de bañar… -fue lo que medio pude decirle antes de que pusiera un dedo en mi boca.
-    Tranquilo, David, yo no diré nada si tú no lo dices… este será nuestro secretito. –comentó de lo más pícaro- ¿De quién es la leche que te estás sacando del culo?
-    De… de… de Daniel. Pero, por favor no… por favor, no digas nada. –le supliqué mientras contemplaba asombrado como se desnudaba descaradamente en mi presencia mostrándome su cuerpo desnudo y su verga regular y llena de pelos ricos-
-    Vamos a divertirnos, David, ¿no te provocaría otra revolcadita??? ¿Debajo de esta ducha calentita? Juntitos los dos??? –me lo decía mientras me manoseaba bajo la ducha de agua caliente…
En esas circunstancias ¿qué podía hacer? Obedecer.
 Abracé a mi nuevo amante y nos manoseamos de lo más rico dentro de la ducha, sintiendo nuestros cuerpos pegaditos bajo el agua.
Sin dejar de besarnos, manosearnos y abrazarnos, Martín cerró la ducha de agua caliente.
Con el jabón nos enjugábamos nuestros cuerpos de lo más sabroso, mientras nos besábamos apasionadamente.
Luego, fui bajando por su cuerpo en búsqueda de su guebo que, aunque no era tan grande ni tan grueso como el de Daniel, también tenía lo suyo. Unos catorce cmts, bastante caliente y nerviosito, pues por cada mamada se contraía obscenamente en mi boca.
Martín lo disfrutaba de lo más rico, parecía a punto de correrse cuando me levantó, me dio un apasionado beso y volteándome hacia sí, me apretó suavemente y comenzó a masturbarme con una mano, mientras que con la otra me manoseaba a placer, besándome el cuello, mordiéndolo suavecito, llevándome a las estrellas.
-    Ohhhhhhhh… ¡Martínnnnnnnn!!!!!! Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!! ¡Quéeee ricooooooooooo! –le susurraba a mi amante de turno, quien me tenía presa de mil sensasiones deliciosas.
-    Hummmmmmmmm… hummmmmmm!!! Siiiiiiiii! Ricoooooooooo! –susurraba dándome mil besos y caricias por mi cuerpo y pajéandome de lo más rico que podía esperar.
De vez en cuando metía sus dedos para sacarme algo de la leche que Daniel me había echado y lo untaba en mi guebo antes de comenzar la pajeada rica….
-    Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!! Papiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!! Ricooooooooooooooo!!!!! –le susurraba sintiéndome venir de un momento a otro- me corrooooooo… ahhhhhhhh… ahhhhhhhhhhh… ahhhhhhhhhhhhhhhhh –le decía mientras eyaculaba de lo más rico.
Él atrapó mi leche en su mano y luego me la untó en el culo, metiéndome un poco.
-    ¡Toma tu lechita rica mamiiiiiiiiiiiiii! ¡Vamos a preparar tu culito para miiiiiii! – me susurraba de lo más sabroso.
Una vez que acabé, él me inclinó sobre la pared, después de asegurarse que mi culo estaba bien lubricado de mi propia leche y comenzó a meterme su guebo.
-    Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh…. Ahhhhhhhhhhhhh… ricoooooooooooooooooo… -fue lo que pude gemir pegado a la pared al sentir a mi nuevo intruso tomando posesión de mi cuerpo rico.
-    Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… ¡Que culito tan ricoooooooooooooooooo! –decía de lo más extasiado mientras iba entrando en mi ensanchado culo.
Una vez que estuvimos bien empalados, se dio a la tarea de besarme y manosearme a placer, disfrutando de lo lindo.
Comenzamos nuestro mete y saca… Él lo sacaba, todito, lo restregaba por mi culo, me daba a besárselo y me lo metía hasta el fondo de un buen sopetón.
Yo estaba en la gloria. Quería seguir sintiendo a este nuevo intruso toda la noche, pero ambos sabíamos que si nos tardábamos mucho íbamos a despertar sospechas, por lo que Martín me acostó sobre la poceta y comenzó a metérmela y a sacármela violentamente mientras dejaba descansar mis pies sobre su pecho.
-    ¿Te gustaaaaaa? ¿Te gusta mi putita preciosaaaaaa? –decía mientras acompañaba cada movimiento de su guebo con más acometidas salvajes…
-    Siiiiiii… ahhhhhhhh… ahhhhhhhhhhh. Que ricooooooooooo… papiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!! Como me tienessssssss!!!!!!!!!!!!!!!! –susurraba ante las penetradas salvajes que me daba mi amante de turno.
-    Toma mi perraaaaaaa!!!!!!!!!! ¡Mi putaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Tomaaaaaaaaaaaa más guebooooooo! Mi gatitaaaaaaa! – comenzaba a moverse violentamente.
Ya estaba llegando al momento de correrse, por lo que clavándomela hasta el fondo, me aferró con fuerza a mis pies que descansaban sobre su pecho y me llenó de leche.
-    Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… lechitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! ¡Perraaaaaaaaaaaa!!!! Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!! Ahhhhhhhhhhhhhhh… iba diciendo mientras le pasaba el momento glorioso, dejándome su leche bien rica y ahora mezclada con la mía y la del mismo Daniel en su culo.
-    Venteeeeeeeeeeeeeeeee…. Ahhhhhhhhhh…. Ahhhhhhhhhhhhhhhhh… ricooooooooooooooooooooo… papiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… le susurraba rendido al sentirlo regar mis entrañas- ricooooooooooo… soy tu perritaaaaaaaaaaaaaa… ricaaaaaaaaaaaa…
Una vez que se vació dentro de mí, sacó su verga algo flácida de mi culo y me la dio para que se la limpiara a placer, algo por lo que me entretuve a conciencia, pues su cojida fue bien sabrosa.
Al final terminó de ayudarme a bañarme y a sacarme los restos de lefa de mi culo para que no las chorreara por ahí.
Se fue primero para la fiesta a avisarle a Daniel, pues dado que ambos ya sabían mi secreto, lo lógico era que estuvieran los dos bien enterados con la promesa de que no lo divulgarían a nadie.
Al salir e integrarme a la fiesta, ya Daniel y Martín tenían planes para irnos a la casa de Martín a continuar la fiesta, pues, aunque los dos estaban bien exprimidos, tenían más ganas de cojerme rico.
Cuando les pregunté por Jorge, quien aun dormía en la habitación de huéspedes, ellos, me dijeron que como el muy gamberro se había emborrachado y no sabía nada de la mamada que le hice, lo mejor era dejarlo como estaba y que se fuera para la casa cuando se le pasara.
Nos fuimos como a las dos de la madrugada a continuar la fiesta en casa de Martin quien, con Daniel, la prolongamos durante todo el día siguiente siendo yo la putita de ambos que me cojieron como les dio la gana.
En cuanto a mis estudios, por andar con la tiradera no estudié nada y perdí el examen, a la par de que durante algunos días tuve que atender a las llamadas insistentes de mis nuevos amantes quienes me llamaban, cada uno por su lado, o el fin de semana en la casa de Daniel para matarles las ganas.
Con quien no compartimos nuestro secreto fue con el propio Jorge quien fue el que me despertó las ganas, algo un poco injusto, pero… nadie lo mandó de borracho!!!! Jajajajaja.
Espero que les haya gustado mi relato.
Para cualquier comentario, escríbanme a mi nuevo correo electrónico davidmanuelnunes@hotmail.com o, para alguno que quiera darme una cojidita rica por los lados de caracas, Venezuela, puede contactarme dejándome en mi correo su número telefónico. No me importa donde me quieran coger, siempre y cuando sea en un sitio de lo más íntimo y privadito, pues a mí me encanta sentirme poseído en cualquier lado que nos garantice absoluta confidencialidad.

Sexo con maduros experiencia
Autor : parsexi
Mi mujer es una mujer que gusta, se cuida, sus clases de aerobic no hay quien se las quite igual que sus clases de danza del vientre, con sus treinta y tantos parece una chica de 25, morena, 1.75 , tipazo y muy mona, como dije gusta bastante fisicamente a los hombres y ella lo sabe.

Le gusta excitarlos con esos escotes que de vez en cuando viste, igual que con los pantalones ajustados que de vez en cuando se pone mostrando su sexi figura.

Este verano pasado fuimos a visitar a unos familiares a la costa levantina, una vez allí fuimos invitados a un chalet de unos amigos de ellos a pasar un fin de semana de piscina y barbacoa,este matrimonio de unos cincuenta años son los propietarios de la casa, una pareja muy amable y simpatica.

La primera tarde allí pude observar como el jardinero (tambien es el que le hace los rexcados a la pareja) observaba a mi mujer, no paraba de mirarla, disfrutaba de ella con sus ojos salidos y con esa boca abierta cayendosele la baba, en fin, me supongo que en la sesión de toples de mi mujer y las otras mujeres no se lo perdería ya que se le veia continuamente dar vueltas por allí sin importarle a ellas su visita, mi mujer me dijo que es medio retrasado, pues jolín con el retrasado.

Ya en la cena, y estando ya todos con el señor medico (es podologo), no paraba tampoco de mirar a mi mujer, ya dije que es una mujer que gusta bastante,

vestía muy sexi, pantalones cortos y camiseta suelta, era facil verle sus pechos al agacharse o a poner o quitar algo de la mesa, tambien tengo que decir que el jardinero ayudaba en la barbacoa y sus miradas a ella eran constantes, como la cuarteaban, vaya dos, no sabian disimular aunque intentaban hacerlo.

El caso que después de la cena y entre copas y mas copas los pocos que allí estábamos se iban poco a poco a sus habitaciones a acostarse, algo ebrios ( no nos libramos ninguno de las copas), quedando charlando este señor y mi mujer , era tarde, ya serian las cuatro y media o cinco de la mañana, ese hombre le ofreció un masaje en los pies a mi mujer, por su profesión es especialista en masajear los pies y ella mas que encantada aceptó ya que le gusta muchisimo que le hagan un buen masaje, yo me fui a nuestra habitación, estaba cansado, no me podía imaginar lo que luego pasó, pensaba que un hombre tan maduro a ella no le gustase pero pude observar antes de acostarme como la masajeaba, me daba morbo verlo, lo hacia despacio, se le notaba en la cara a ella lo que le gustaba, se mordisqueaba los labios, cerraba los ojos, era un masaje muy placentero para ella, mas tarde también masajeaba sus gemelos, sus piernas, le abría las piernas poco a poco,las cerraba, se las volvía a abrir, la veia cortada pero muy excitada, seguia masajeando sus pies, piernas , sus pies notaban su gran poya, se restregaba, se masturbaba el hombre con los pies de mi mujer y empezó a comersela, pies, piernas, le tocaba sus pechos, se los comia  incluso con la blusa puesta, ella gemia de placer.

Muy excitada ella le correspondió desabrochando sus bermudas, dejando salir esa poya empalmada y dotada, uf que poya tiene el abuelo, se la estuvo chupando un buen rato, mmm que forma de hacerlo, me empalmo de recordar esa mamada de mi mujer a ese tipo, es increible lo golfa que es cuando se pone.

Desabrochando, quitandole la blusa a mi mujer y tapando su boca con sus manos empezó a follarsela, menudo polvo echaron, nunca la habia visto yo a ella disfrutar tanto.

Recien follada vino a acostarse conmigo , no sin antes cruzarme yo con el jardinero.

Al dia siguiente ella deseaba volver a casa…..

Me encanta verla en acción con otros machos, que fuerte lo de esa noche.

Estoy deseando de volverla a ver en acción

PESADILLA EN UN BARCO MERCANTE. Capitulo II
Autor : Josema
Es la segunda parte del relato que se incio cuando subimos a un barco pensando que sería de cortesía y todo se convirtio en una pesadilla. Continuando la primera parte sigo narrandoles todo o que iba pasanado.

 

En la celda que nos tenían no podía ni respirarse bien, se sentía por la hora un calor sofocante, yo tenía todo mi cuerpo sudado incluyendo mi parte de abajo de mi bikini, que por ser blanco y estar húmedo dejaba ver bastante más de lo que yo quisiera. Estaba acostada sin poder levantarme pues mis manos estaban atadas atrás de mi espalda y eso no me permitía levantar o sentar.  Con la cadena en mi cuello sin poder moverme mucho pues cualquier movimiento me causaba dolor por la cadena cortando mi piel. Había llorado un mar de lágrimas y rogaba porque alguien viniera en ayuda.

Una hora más o menos después se abrió la puerta, dos desconocidos que no había visto entraron con comida. Me preguntaron si tenía hambre, pero la verdad en esa situación no apetecía nada. Con un movimiento de cabeza dije que no, y ellos dijeron: puta por esto estarás castigada sin comer ni beber hasta mañana, puta loca. Mi esposo ni siquiera miro lo que le ofrecían, él estaba en otro mundo. Mi preocupación era que le dieran una sobredosis y pudiera morir.

Se llevaron los platos y el agua dejándonos nuevamente abandonados. No mucho tiempo después entro el que dirigía. Abrió el candado de la pared y me halo por la cadena para que me parara, yo le suplique que nos dejara ir y de inmediato reacciono violento diciéndome: puta perra es que no vas a aprender aquí yo soy tu amo y tú no puedes dirigirme la palabra solo asentir o negar con la cabeza. Pero para que aprendas te voy a imponer un buen castigo. Salimos de la habitación yo mire a mi esposo rogándole con mis ojos que me ayudara pero él ni me miro. Me llevo halada por el barco, yo iba semidesnuda y todos miraban y reían. Llegamos a un mástil o algo así  y allí ordeno que me ataran al mástil.

Me pusieron de frente al mástil, mis brazos estirados hacia arriba con las esposa puestas, mi cuello también halado por la cadena y apenas podía estar en puntillas. Entonces ordeno a uno de los marineros azotarme con una manguera gruesa. Yo no podía creer lo que estaba ordenando, es más estaba tan concentrada en mantener  mis pies alto para no ahorcarme que no prestaba atención a lo que decía hasta que sentí el primer latigazo. La intensidad fue tan grande que nunca  no pensé que fuera posible tanto dolor. Ese primer latigazo que me cortó la piel golpeo mi lado derecho de mi nalga llegando hasta mi pierna derecha. El dolor fue impresionante es un ardor como si la piel se quemara y a la vez se cortara en pedazos. Me corto hasta la respiración. Empecé a llorar lo más bajo que podía pero de inmediato otro, y otro hasta llegar a 10 latigazos que sentí que me habían partido en pedazos. Creo que en algún momento me desmaye.

Él se me acerco me tiro de mi cabellos y me dijo: ahora si vas a obedecer perra. Yo con todo el dolor moví mi cabeza asintiendo en el movimiento que él me permitió hacer mientras tiraba de mis cabellos. Déjenla colgando para que se queme del sol, que mucho le gustaba a ella tomar el sol en su bote con las tetas afuera, puta del carajo.

Empujo con fuerza mi cabeza sobre el mástil que me mantenía colgada. Me quede sola en pleno sol con todas las laceraciones de los latigazos recibidos. Pensé dentro de mí, que lo peor  que podía pasarnos era que estos delincuentes me violaran pero que luego nos dejarían ir y mis fantasmas solo serían de una violación abusiva pero que terminaría en algún momento. Ahora me doy cuenta que esto no es cuestión de violación va más allá es convertirse en esclava para el resto de mis días. Por eso no me han violado, solo me están convirtiendo en una esclava infrahumana, un objeto de satisfacción, algo que debe permitir todas las bajezas, y convertirse en un excremento sin pensamientos.

 Ya llevaba como 3 horas colgando de este oxidado mástil, desesperada por la quemadura de sol y las laceraciones que me causaron los fuertes latigazos propinados por esos abusadores. Y llego de nuevo el jefe y me pregunto que si  tenía sed, calor y necesidad de un baño, y asentí con mi cabeza pensando que después de esa paliza y castigo iban a ser condescendiente conmigo. Craso error el mío. El jefe les dijo a los que lo acompañaban unos 3 hombres: ella tiene sed… démosle algo de tomar para que se hidrate.

Me agarro por el cuello y me hizo arrodillar en calor del metal del piso del barco y les dijo: vengan y denle líquido a esta puta…. Me agarro por el cabello sosteniendo mi cabeza fuertemente para que no pudiera moverla y me ordeno que abriera la boca sino quería otro castigo al que me habían dado. Arrodillada abrí mi boca y vi cuando el primero de los 3 saco su pene y lo acerco a mi boca. No pude aguantar y quise torcer mi cara pero no me dejaban. Entonces me tomo el cuello con las dos manos y comenzó a ahorcarme. No podía respirar y esto me asusto muchísimo pues no sabía hasta donde podía llegar. Me soltó y dijo: por última vez abre la boca o atente a las consecuencias.

Sabía que no estaba jugando así que abrí mi boca hincada como estaba cerré mis ojos y sentí cuando el hombre que tenía en mi frente me entro todo su pene en mi boca. Después de entrarlo varias veces se detuvo y puso su glande en mi labio inferior y procedió a mearse dentro de mi boca. Esto me produjo nauseas pero de inmediato el jefe me dijo trágatela toda para que no te jodas. Así tuve que tragar toda la orine de los 2 primeros hombres. Luego el último de los 3  la derramo sobre mi cara y me baño todo mi cuerpo. El jefe dijo: así maldita perra, tienes que aprender. Deprimida, adolorida, bañada, ultrajada seguía hincada delante de ellos.

Bien dijo el jefe ahora te tengo una sorpresa….

La expectativa me causaba terror, pues ya sabía que nada bueno seria. Me llevaron a un camarote que supongo lo usan como enfermería en caso accidentes. Aquí pensé que pretendían curar mis heridas, pero otra vez mis pensamientos eran demasiados ingenuos.  Procedieron a sentarme en una silla de metal, con mis manos atadas al respaldo de la silla. Las piernas, a nivel de tobillos, fueron atadas en ambas patas de la silla. Entonces el jefe dijo: que venga el herrero. Minutos después entro un hombre fuerte de color oscuro y pregunto al jefe.

¿A qué se debe el llamado?

El jefe le dijo: es que te tengo trabajo aquí con esta puta, que ha sido difícil de controlar y para ello quiero que hagamos el trabajo de las argollas y la cadena de manera que podamos controlarla mejor.

Cuando escuche esto nunca pero nunca imagine lo que podría pasarme. El herrero saco una caja de pesca y un anzuelo bastante grande. Lo puso al fuego para esterilizarlo. Supuse que me iban a pegar eso caliente para hacerme sufrir y con todas mis fuerzas trate de zafarme pero fue imposible.

Entonces se me acerco el Herrero, sentado frente a mi y me dijo no te muevas puta, para que hagamos esto lo menor posible. Yo estaba todavía semidesnuda, solo con mi parte de abajo del bikini. No me imaginaba de qué estaba hablando. Entonces me agarro uno de mis senos y lo apretó con fuerza, luego beso y succiono mi pezón hasta que este se erecto completamente.

Dijo: así es que quiero verlo…. Y agarrando mi seno con la mano izquierda trajo en la derecha el anzuelo, comencé a llorar y mis lágrimas corrían por toda mi cara, no podía moverme ni suplicar pues sería peor. Así el herrero comenzó a perforarme un pezón con el anzuelo. Es inexplicable el dolor que se siente cuando esto se hace a sangre fría. Luego de iniciado no se puede echar marcha atrás pues el anzuelo no permite ser devuelto, así que con toda su calma y goce me fue penetrando el pezón derecho. Parecía que era interminable pero todo tiene fin.  Luego de traspasar el anzuelo tomo unas pinzas para pasarme una argolla, de las que se ponen en el cordel para que no coja vueltas, y la fue incrustando por el hueco que había hecho el anzuelo. Corria mucha sangre de mi pezón que bañaba sus dedos.  Así también de doloroso paso al pezón derecho terminando con otra argolla.

Pensé que había terminado de sufrir, pero no fue así.  El herrero se paró busco madero (con lo que dan muerte al pescado) y lo puso entre mis dos pierna abriéndome las rodillas mucho más de lo que podía por estar atada a las patas de la silla. Pero la introdujo a fuerza, esto me causo un raspado en el lado interno de mis piernas.  Se sentó  en una butaca baja frente a mí y soltó las ataduras de mi bikini en los lados. Era la primera vez que estaba desnuda completamente con las piernas abiertas totalmente.  Me abrió mis labios mayores buscando mi clítoris, y la verdad que tenía un pánico extremo pues no quería ni imaginarme lo que pretendía hacerme.

El tomo de nuevo el anzuelo y procedió a perforarme mi clítoris. El dolor fue inaguantable a tal punto que me desmaye. Cuando me desperté tenia puesto 3 argollas, un par en mis senos y una en mi clítoris unida por una cadenita fina pero muy fuerte en forma de cruz entre los dos senos y una que bajaba hasta mi clítoris. Donde se unía la T  había otra argolla por donde ellos me colocaban la cadena para alarme y dirigirme.

Mi enamorada se fue a vacacionar muy lejos por un mes a casa de sus padres, y quería que la entretenga enviándole mensajes porno
Autor : George el Sátiro
Mi enamorada está temporalmente en casa de sus padres, pero eso no significa que la dejaré sin que se retuerza de placer.

Hola y gracias por leer mi primer relato. Al principio solo quería complacerla pensando que para mí no significaría mucho porque ella es algo vergonzosa respecto a lo sexual; entonces no estaba con las intenciones de usar palabras muy vulgares, no hasta que empezamos con el jueguito y no pude contener mis ganas de desahogar toda la calentura que iba guardando.

Era aproximadamente las 11 de la noche. Mi celular recibió un mensaje y yo, intuyendo que era ella, instantáneamente recordé sus hermosas nalgas cuando las acaricio, y siento que mi pene levemente empieza a ponerse duro. Estaba poniéndome caliente, era evidente. Hace tres semanas que mi cuerpo la reclamaba; aún más con tres calentones que me provocaron besos lujuriosos y furtivos en la disco. Estaba con muchas ganas de coger. Entonces, leo el mensaje y decía:

 

Ella: Hola amor, qué haces? :-)

 

Yo: Estoy buscando en el periódico un departamento para alquilar, tú? :)

 

Ella: En mi cuarto, viendo la televisión. Estás solo?

 

Siempre me intriga la idea de saber qué es lo que pasa por su mente cuando me pregunta eso, porque siempre lo hace; cuando le pregunto el por qué, me dice que es algo celosa y que quiere asegurarse con que su angelito esté portándose bien. Y no solo me intriga, me excita fantasear con la idea de que lo hace porque quiere juguetear. (Aprovecho a contarles que sexualmente yo soy su primer hombre; ella tiene 20 años y yo 25. Estamos juntos hace dos meses y medio.)

 

Yo, entonces, tenía terribles ganas de decirle cuánto extrañaba verla, cuando su rostro muestra placer mientras la penetro, pero continué así:

 

Yo: Si mi princesa, estoy solo :)

 

No dije más porque estaba medio ocupado, pero sabía que ella continuaría con la charla:

 

Ella: Por qué quieres irte de tu casa mi amor? Estás con problemas?

Yo: Si, algo así; no me gusta la tensión que hay aquí.

Ella: En toda familia hay problemas, no todo es color de rosa ;)

Yo: Si, así es, pero quedarme de brazos cruzados no es mi elección :)

Ella: Si que eres cerrado mi amor, como todo paceño (una ciudad de mi país, en donde nací) :D

Yo: Igual así me quieres mi amor :)

Ella: Si, te amo como eres, pero me molesta que seas cerrado.

Yo: No todo es color de rosa ;)

Ella: Sí que eres un caso, un caso cerrado :D

 

Yo reí mucho por ese comentario y pensé en mandarle una indirecta para empezar a hablar de cosas picantes, que hasta entonces eran muy inocentes; yo intentaba frecuentemente subir de intensidad; algo más vulgar, más sucio; pero ella siempre me pedía que no lo haga, pero también me decía que le dé un poco más de tiempo; algo que me tiene enganchado y obviamente excitado. Pero quise intentar de nuevo; con una respuesta algo pasada de lo acostumbrado, y ya en mi habitación le contesté:

 

Yo: jajaja sí que me hiciste reír :D tú en cambio ya no eres cerradita; puedes darme las gracias ;)

Ella: :-O amor, qué cosas las que dices. Cuando vuelva me las pagarás, ya verás.

Yo: Oh no por favor! No seas mala mi bella, el sexo oral me aterra ;)

 

Le dije eso porque apenas una vez me hizo el sexo oral, y lo hizo tan inocentemente que me preguntaba cada detalle; cómo me lo tenía que hacer, si me gustaba lo que hacía, si me dolía, etc. Admito que eso me excitó mucho, pero llego un momento en el que esa excitación se convirtió en aburrimiento y angustia; aun así trataba de disfrutar lo más que podía, incluso llegue a disimular para que ella se sintiera bien. Me dejó de hacer el sexo oral y me dijo: “Me encanta eso, te juro que me gustó mucho, pero estoy con mucha vergüenza, dame tiempo porfa.” Yo no quise insistir entonces y seguimos con el coito (pero esa es otra historia). Ahora, continuando con la conversación por mensaje, ella respondió:

 

Ella: ya veremos lo que pasará ;)

 

Viendo que ella no reaccionó como lo acostumbrado, supuse que ella también estaba muy deseosa de volver a tenerme en la cama, entonces aproveche la oportunidad y continué:

 

Yo: Estás solita mi amor? :)

Ella: Por qué esa pregunta mi amor? Eres un picarón :) y sí, estoy sola.

 

Se extrañó por mi pregunta porque apenas dos veces le habré preguntado eso. Pero me sorprendió que me haya dicho picarón, para ella eso debió significar mucha premeditación antes de decírmelo. Pero era evidente; se me adelantó, ella mostró que estaba caliente y empezó a excitarme nuevamente. Entonces, sin más preámbulo, le dije:

 

Yo: Porque quiero hacerte el amor por este medio ;)

 

Ella respondió rápido, así:

 

Ella: Me parece interesante ;)

 

Noté que ella estaba con curiosidad, estaba excitada también, y para aumentar su calentura le dije:

 

Yo: Pero primero prométeme algo.

 

No continué con el qué en ese mismo mensaje porque estaba probando si ella estaba dispuesta a más, sin vergüenzas ni tapujos. Y me respondió:

 

Ella: Qué mi amor? :)

 

Me dio luz verde y le dije, muy caliente:

 

Yo: Quiero que todo lo que te diga te lo imagines y que te toques, te masturbes; para eso no me respondas, solo disfrútalo ;)

 

Ya se imaginarán que para mí decirle eso significo un paso muy importante; aunque ella se mostraba excitada, temía que mi vulgaridad le apague la calentura. Entonces, para mi sorpresa, ella nuevamente me mostró que estaba muy excitada y dispuesta a seguir con el sexo virtual, cuando me dijo:

 

 

Ella: Te lo prometo mi vida, hazme el amor! :-*

 

Mi pene estaba bien erecto. Haber dado ese paso significó mucho para mí; hice casi de todo en esta vida de placeres, pero hacer que una chica inocente empiece a abrir sus alas, es algo muy celestial. Entonces continué, al principio con cautela y romanticismo:

 

(Mensajes enviados por mí)

 

Es un día común por la noche…

 

Imagina que tu habitación está casi oscura, con apenas el reflejo del televisor encendido. Tú tendida en la cama, muy cansada pero sin poder conciliar el sueño…

 

Estás intrigada porque en todo el día no hablaste conmigo…

 

En medio de pensamientos casuales, escuchas que estoy entrando a tu habitación…

 

Tienes ganas de mirar pero tu cansancio no te lo permite, sientes como si estuvieras soñando, aún con los ojos cerrados…

 

Me acerco al televisor y aumento el volumen; escuchas que es música instrumental suave; música que te inspira tranquilidad…

 

Sientes que me acerco a ti, lentamente, como si no quisiera despertarte…

 

Sientes que te acaricio el pelo y disfrutas de esa sensación; yo mirándote…

 

Después, sientes que mi mano acaricia tus senos que están cubiertos con una sábana ligera…

 

Por un momento no escuchas nada, como si me hubiera quedado mirándote simplemente…

 

Pero de repente, escuchas el sonido de mi bragueta abriéndose; no estás segura de lo que es, pero sigues atenta, aunque poco consciente…

 

Sientes que algo toca tu mejilla y empieza a masajearte, empiezas a excitarte y prefieres mantener los ojos cerrados…

 

Ahora sientes que te humedezco un poco, y esa sensación de cosquilleo pasa a tus labios…

 

La música que proviene del televisor ahora inspira seducción, erotismo...

 

Sientes que algo está contorneando tus labios y te los deja húmedos…

 

Aunque ahora estás más consciente, simulas seguir dormida…

 

Sientes que hago más presión en tu boca, como queriendo penetrarte…

 

Tú, instintivamente, sacas un poco la lengua para probar la humedad y sin tardanza sientes que te introduzco un poco el pene…

 

Lo sientes bien erecto y empiezas a lamerlo, empiezas a excitarte más, tu vagina está mojadita. Sientes que mi pene está salado, pero te gusta mmm…

 

Empiezas a chuparlo y a meterlo más, abres momentáneamente los ojos para ver mi verga dentro de tu boca…

 

Sientes cómo mi pene crece aún más y bota líquidos preseminales, tú te acaricias la vagina y sientes como te ayudo con mis manos en tu cabeza…

 

Estás con ganas de que te penetre, y sientes cómo retiro mi pene de tu boca y retiro la sábana de tu cuerpo…

 

Te doy la vuelta y quedas con la espalda hacia mí, sientes cómo me pongo encima de ti, empiezo a besarte el cuello, la espalda…

 

Son besos apasionados y sientes como mi lengua pasa por tu piel…

 

Agarro mi pene con la mano y empiezo a sobarte las nalgas, estás tan excitada que sientes mucha humedad, sientes mis líquidos escurriéndose entre tus nalgas…

 

Mis manos pasan a agarrarte los senos, los sobo con poca presión y rápido, agarro tus pezones y sientes como mis dedos juguetean con ellos…

 

Mi pene está frotando tu vagina, frotando tu ano que también está muy húmedo, sientes el tronco de mi pene rozarte con fuerza…

 

De repente, sientes que la punta de mi pene está entrando a tu vagina, presiono un poco y gimes de placer, sentiste dolor, pero se transformó en placer…

 

Introduzco mi pene un poco más y sientes que está muy duro, muy erecto, me muevo lentamente y escuchas cómo gimo de placer…

 

Me acomodo mejor, quiero metértelo más y sientes una fuerte penetración, una que te hizo gemir más fuerte…

 

Sientes cómo aumento la intensidad y me muevo hacia los costados, mmm, como queriendo sacarlo pero aun entra más y lo sientes más…

 

Te tocas el clítoris con intensidad y sientes que mis manos vuelven a agarrarte los senos, esta vez con más fuerza…

 

Tu gimiendo aún más empapas mi pene con tus jugos vaginales y yo muy excitado saco mi pene de tu vagina, te doy la vuelta y me acerco a besarte la boca con mucha lujuria…

 

De repente acerco mi pene a tu rostro y me lo empiezas a lamer…

 

Metes parte de mi pene en tu boca y vuelves a masturbarte mientras yo estimulo tus pezones…

 

Sientes que mi pene bombea, como un músculo que hace contracción y de repente sientes cómo hago chorrear abundante semen…

 

Tú muerdes mi pene, mientras tragas el semen, y sientes como se escurre por tus mejillas lo demás…

 

Retiro mi pene semierecto de tu boca y ves que sigue saliendo semen, tú te masturbas con más intensidad…

 

Lo lames, lo chupas un poco más y sientes que te corres de nuevo, orgasmos en cadena que se apoderan de tu cuerpo y te hacen gemir como si estuvieras poseída… así quiero que termines amor, me avisas cuando te corras.

 

Eso fue lo que le dije al final y yo estaba con el pene muy erecto, empecé a masturbarme y de tanta excitación no podía correrme, sentí como si ya lo hubiera hecho en el transcurso del sexo por mensaje, pero seguí hasta que me llegó un mensaje a mi celular:

 

Ella: :-O Me corrí amor! Me corrí tanto que estoy loca!

 

Eso me excitó mucho más y también me corrí, el semen que salió de mi pene era abundante realmente, muy espeso, muy viscoso y estaba sumergido en un orgasmo muy profundo. Ella me mandó otro mensaje, uno que me hizo ver que seguía muy excitada:

 

Ella: te corriste mi vida? Manchaste toda tu cama? Eso me excita ;)

 

Yo estaba contento por lo que ella me decía, y mi pene de tanta excitación seguía erecto. Entonces con mucha lujuria le dije:

 

Yo: Si mi amor, toda mi cama está mojada y tengo aún semen en mis manos, huele a sexo, cómo quisiera que lo pruebes ahora.

Ella: mi amor, que excitante! Ya quiero estar contigo ahora mismo!

Yo: ya lo haremos mi princesa, ya quiero que me lamas el pene ;)

Ella: Te lo chuparé amor! Lo haré con mucha pasión :-*

 

Yo estaba tan emocionado que no quería arruinar el momento, entonces, aprovechando que era ya muy tarde, le dije:

 

Yo: Mi bella, me tienes adicto a ti, quisiera que veas cómo mi pene está esperando tu sexo.

 

Antes de que responda, rápidamente le mandé otro mensaje:

 

Yo: Por ahora nos dormiremos mi bella, quiero dormirme hasta que regreses para no esperarte tanto. Estuvo genial! :-*

Ella: TE AMO UN MONTÓN mi príncipe, me encantó correrme con tus mensajes, buenas noches mi amor :-*

Yo: :-*

 

Se imaginarán lo excitado que estaba para entonces, más aun sabiendo que ahora ella está dispuesta a chuparme la verga. Ya quiero que llegue ese día, quiero que se empape de tanto semen que eyacularé.

Comentarios: Saludos desde Bolivia :) 


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